Hoy teníamos como objetivo llegar a la península de Snaefellnes, al oeste de Islandia, pero en lugar de ir directos hemos hecho una pequeña desviación al sur para ver un par de sitios interesantes.
La primera parada ha sido para ver un par de cráteres de volcanes ahora inactivos, uno de ellos el Grabrók, y dar un pequeño paseo por el cono del cráter desde el que también se podía ver otro volcán adyacente.
A los pies del volcán hemos encontrado unas ruinas de lo que parecía una antigua granja, pero de la que aún quedaban intactas un montón de paredes, y se podía ver perfectamente su distribución.
La siguiente parada ha sido a pocos kilómetros, aunque nos hemos perdido para llegar (aquí en Islandia lo de señalizar de forma correcta los puntos de interés lo llevan fatal). El caso es que fue xOUe el que encontró en el mapa esta catarata, y en foto no parecía más que un pequeño saltillo de agua, pero al llegar casi nos quedamos con el culo roto... ¡Menuda maravilla!
Tras echar un vistazo desde un mirador superior, hemos podido bajar por un camino que llevaba hasta el nacimiento de la cascada, y hemos dedicado un buen rato a disfrutar observando los distintos saltos de agua, buscar caminos entre las rocas, y cotillear una especie de escala para peces.
Ha sido uno de esos sitios en los que hubiese merecido la pena quedarse más rato y hacer un buen picnic, pero se nos empiezan a acabar los días y comienza la contrareloj para ver todo lo que podamos antes del sábado que nos toca volver (snif snif).
Tras disfrutar de la catarata, vuelta a la caravana y a tirar carretera hasta Stykkishólmur (uno de los pueblos más importantes de la Peníndula de Snaefellness), mientras nos dábamos de tortas con el GPS que se empeñaba en mandarnos por otra carretera, y cuando le marcábamos la que queríamos coger no hacía mas que decir "error de ruta".
Unos pocos kilómetros más adelante hemos entendido al pobre GPS, la carretera que habíamos elegido no era de asfalto si no de grava, así que el camino ha sido un poco más lento de lo esperado, pero muy bonito.
Cuando ya hemos llegado a la parte de costa, e impresionados por los cortantes y la cantidad de islotes en el mar (aquí hay una leyenda local que dice "hay dos cosas en el mundo que no pueden contarse: las estrellas en el cielo, y los escarpados islotes de este fiordo"), hemos decidido hacer una parada en un mirador para tomarnos un bocadillo y estirar las piernas. ¡Que invento el bocadillo!.
Los siguientes kilómetros de carretera hasta Stykkishólmur han sido coser y cantar, y desde que hemos entrado en este pueblo... ¡que locura!
Lo primero es que, por primera vez desde que estamos aquí, hemos podido encontrar un Vínbúdin (liquor store) abierto. Así que a xOUe le ha entrado la locura y hemos comprado cervezas de distintos tipos (más cervezas de las que podemos beber estos días).
Lo siguiente era ir al puerto para visitar un islote que está unido a la costa por un puente, pero de después de aparcar la caravana y empezar a caminar, algo ha pasado en mis intestinos que casi me rompo. Hemos buscado un bar para poder usar el baño (a estas alturas podemos ser sinceros, si se te rompe la tripa mejor no hacerlo en la caravana, que luego te toca viajar oliendo a mierda suelta), y por no hacer simple uso del excusado hemos pedido algo para tomar... Cerveza para el niño, coca cola para mí, y algo para comer.... ¡ERROOOOR! Y más si se pide una tabla de pescados sin saber lo que te van a traer.
Dentro de los manjares del plato degustación estaba el típico salmón, unas gambitas, un mejillón, una vieira... hasta que ha dicho que había ballena y tiburón. xOUe es muy del dicho, donde fueres haz lo que vieres, así que si allí comen mierda de pato hay que probarla, y en este caso nos ha tocado probar ballena y tiburón.
La ballena tenía un pase, era como comer un filete de hígado, pero lo del tiburón no tiene nombre... ¡Menudo asco! y en esto hemos coincidido los 2, ha sido como comer amoniaco con sal. Y como colofón, nos han puesto otro pescado que era como comerse un ala de gaviota con plumas y todo.
Hemos salido de allí con cara de circunstancia y la boca con sabor a... mejor no doy detalles por si alguien lee los post mientras desayuna, come o cena (oh vaya! si antes ya hablé de cosas peores jejeje).
Al salir del bar hemos aprovechado para ir a ver la iglesia que quedaba cerca. Por lo visto el techo interior está lleno de luces que parecen estrellas, pero cuando hemos llegado ya estaba cerrada.
Así que sólo nos quedaba ir al puerto y visitar el islote de Súgandisey.
Hemos subido hasta el faro y hemos disfrutado de un estupendo viento que cortaba la respiración y que a mí casi me lleva volando.
Visto Stykkishólmur sólo nos quedaba hacer una última parada a las afueras, para subir la grandiosa montaña de Helgafell, un monticulillo de 75 metros pero de visita obligada. Las creencias populares dicen que a aquellos que la ascienden se les conceden 3 deseos, para ello hay que seguir 3 simples pasos:
1. Empezar la ruta en una tumba de una heroína local
2. Subir a pié hasta la cima sin pronunciar palabra y sin mirar atrás
3. Llegar a las ruinas de una capilla, mirar dirección Este y pedir los 3 deseos.
Así que como dos turistas bobos hemos seguido los pasos, hemos pedido nuestros deseos, y tras hacernos una foto hemos bajado a toda prisa porque el aire en esta zona sopla con mala leche.
El resto del camino lo hemos hecho del tirón hasta Hellissandur, por una preciosa carretera costera y disfrutando de bonitas playas de arena negra, agresivos acantilados, y las vistas del conocido monte Kirkjufell. Eso sí, acompañados de la lluvia islandesa (fina pero permanente).
Aquí, en uno de los puntos más al oeste de Snaefellness, y a las puertas del Parque Nacional de Snaefellsjökul, haremos noche para mañana disfrutar de alguna que otra caminata por esta bonita zona.
Besos a todos con unas cervezas en la mano, y como dicen aquí... ¡Skál!
xOUe&Nit.
Mañana más!!
Cómo se nota la experiencia, eh? Estais hechos unos machines viviendo y describiendo! Vais mejor que nunca, o al menos eso parece... Siento mi falta de chistes pero busqué y busqué sobre islandia y sobre vikingos y solo encontré unos poquísimos malos y luego de los seguidores de algún equipo americano (vikings). Eso sí, os sigo leyendo, flipado con cada una de vuestras aventuras!! besos!!
ResponderEliminarNosotros tampoco hemos encontrado muchos chistes de isladeses, y es normal, aquí no parezcan que tengan mucho humor, son bastante secos (excepto cuando se emborrachan como cubas!!)
EliminarEhhhhhh!! Que ha pasado el jueves? Cómo nos habéis acostumbrado mal no perdonamos un día sin vuestras aventuras. Espero que sólo haya sido cansancio........
ResponderEliminarHemos tenido problemas con internet pero ya están resueltos, ya tenéis publicado el siguiente episodio de la aventura. Un abrazo
Eliminar