viernes, 8 de agosto de 2014

Último día de relax en el Blue Lagoon.

Siendo nuestro último día en Islandia queríamos pegarnos un homenaje final, algo que nos dejase el buen sabor de boca que este país se merece y que fuese el colofón de nuestra visita. Pero no teníamos claro qué íbamos a hacer, y además teníamos el problema de acceso a internet que mencionamos en el anterior post. Comenzábamos el día con el pie izquierdo... y no iba a ser la primera torcedura.

Nos ponemos en marcha en busca de una cascada cercana, Glanni (las cascadas Troll). Encontramos a duras penas el desvío hacia la cascada a través de un camino de grava, pero a los 4 km nos vemos forzados a darnos la vuelta conscientes de que nos habíamos equivocado en alguna bifurcación. Volvemos al inicio del desvío, no sin antes dar de comer a unos amigables caballos islandeses que miraban con curiosidad como dábamos la vuelta a la caravana (yo los alimento, y Nita venga a hacer fotos...).


Logramos dar con las cascadas Troll de puro milagro, justo cuando ya íbamos a tirar la toalla. Quién iba a pensar que nada más coger el desvío había otro desvío escondido.


Resultaron ser un grupo de remansos interconectados por una serie de cascadas, donde habían montado un centro de pesca de salmones. Si hubiéremos tenido tiempo lo mismo se nos hubiese dado bien la pesca porque se podía ver a los peces remontando el río, pero aún nos quedaba un largo camino hasta Reykjavik donde queríamos hacer nuestra última parada.

Uno de los fiordos que teníamos que cruzar está conectado por una carretera convencional y por el único túnel subacuático de Islandia. Claro, con lo que nos gustan a nosotros las cosas especiales, no podíamos perder esta oportunidad, por el túnel que vamos! Resultó ser interesante cruzar el fiordo teniendo sobre nuestras cabezas 140 metros de roca, 40 metros de sedimentos y 100 de agua, casi igualito al túnel del canal de La Mancha. Aunque pensándolo parece un poco incoherente que estos islandeses aun tengan su carretera principal (la de circunvalación) con varios tramos de grava y en malas condiciones y se entretengan en construir un túnel así...

Ya en Reykjavik nos hemos acercado al centro comercial de Kringlan a resolver el problema de internet en la tienda Vodafone, a comernos una pizza en el Domino's mientras subíamos el post del día anterior, a hacer unas compras de última hora en alguna tienda chula, y a ver si eramos capaces de reservar con antelación en nuestra siguiente parada... The Blue Lagoon. Un Spa ubicado en una zona Geotermal que sabíamos iba a ser la guinda de nuestro viaje, un último golpe de relax para nuestras mentes y cuerpos cansados... y ahí va la última torcedura... no podíamos reservar online!! no nos dejaba!! Les mandamos un mail preguntándoles si había sitio para una pareja desesperada en su último día de viaje, y cruzamos los dedos para ver si nos respondían rápido y salir para allí... pero no obtuvimos respuesta...

Nos daba igual que no nos respondiesen... pensábamos conducir hasta allí y si era necesario pedirles de rodillas que nos hiciesen un hueco!!

Que sorpresa la nuestra cuando hemos llegado y nos han recibido con los brazos abiertos, sin problemas, y hemos podido poner nuestros cuerpos a remojo como fideos. Vaya sitio! aguas calientes de color azul, barros de distintos tipos para untarse todo el cuerpo, bebidas refrescantes en el mismo agua, tumbonas, saunas, baños de vapor... zzZZZZzzzzz...


Hemos salido tan relajados y con tan buen rollo que sólo nos faltaba buscarnos un camping en una zona cercana, Grindavik, hacernos una BBQ con unas cervecitas al ponerse el sol. Y dar por terminadas nuestras vacaciones en Islandia.


No podía haber salido mejor el viaje.

Mañana nos despedimos desde el aeropuerto!!

Nit&xOUe

No hay comentarios:

Publicar un comentario