Hoy tocaba acelerar y darle kilómetros a la caravana para dejar atrás la zona de los fiordos del Este, que aunque es una zona muy bonita, básicamente todo el encanto puedes verlo por la ventanilla del coche.
Acostumbrados a hacer y ver un montón de cosas a lo largo del día, después de unos kilometrillos el cuerpo nos pedía estirar las piernas, y cada cascada, cortante, montaña, etc que aparecía ante nuestros ojos, una oportunidad válida para hacerlo.
Así que hemos visto un sitio donde parar, al lado de un riachuelo cercano a una cascada, y al grito de "para ahí, para ahí", nos hemos echado a un lado en busca de un momentillo para bajar de la caravana y dar un paseo.
Como buena fotógrafa, quería acercarme lo máximo posible a la cascada para poder captar un buen ángulo , pero un río con dos cauces nos separaba de "la foto perfecta". Después de un rato de tirar pedruscos al río intentando hacer un paso a nivel sobre el agua, ha aparecido una pareja que parecía bastante decidida a hacer lo mismo que nosotros, pero ellos intentando vadear el río por una parte un poquito más lejana.
No hay nada como un poco de competitividad para agudizar el ingenio y buscar la forma más rápida de acercarnos a la cascada antes que ellos... Fuera zapatillas, a remangarse el pantalón, y a cruzar el río bien fresquito (helado). Y voilá! hemos llegado en nada, y ya teníamos el encuadre listo para tirar la foto (de la otra pareja la chica no ha podido cruzar, y el chico ha llegado con las botas empapadas...).
Después de la miniaventura, vuelta a la caravana, y venga a hacer kilómetros, eso sí, por un puerto de montaña impresionante, con algunos desniveles que hacían que a la caravana le patinasen las ruedas y que ha hecho que terminásemos quitando el control de tracción de las ruedas de la caravana para poder subir algunas cuestas.
Casi ya pasada la hora de comer, estábamos llegando a una de las paradas más sorprendentes y menos esperadas, y es que aquí hay mucha catarata y uno se piensa que va a ser parecida a la anterior hasta que se acerca a verla.
Y así nos ha ocurrido con Detifoss, también conocida como la cascada de los Dioses, y rebautizada hoy como "joder que barbaridad". Esta cascada de 44 metros de alto tiene un caudal medio 200 metros cúbicos por segundo, o lo que viene a decir "no cae más agua porque ya cae toda". Un verdadero espectáculo para la vista y un fenómeno ensordecedor para los oídos. Espero que las fotos hagan justicia, pero echar un ojo a la referencia de las personas con respecto a la cascada... Sin palabras....
Tras un buen rato de paseo por los distintos miradores y de hacer todas las fotos posibles, hemos visitado a su hermana pequeña Selfoss, alejada pocos metros cauce arriba, y mucho más modesta.
Tanta agua da mucha sed, y también por la hora, hambre, así que de vuelta a la caravana hemos aprovechado para tomarnos unos bocatas antes de seguir nuestro camino hacia Myvatn, un lago en una zona geotermal y nuestra próxima parada para los próximos días.
Como hemos llegado con algo de tiempo, hemos aprovechado para hacer un par de paradas, la primera en una zona geotermal, Hverir, llena de fumarolas humeantes y desprendiendo el característico olor a huevo podrido que tantos recuerdos nos ha traído a Nueva Zelanda (allí la zona de Rotorua es muy parecida, sobre todo por el asqueroso olor).
Tras un paseo entre las cortinas de humo, hemos ido a visitar el volcán Krafla, también sobre una zona geotermal y donde han construido una planta geotermal enorme.
La visita ha sido breve pero divertida, hemos podido ver el cráter del volcán Krafla que antaño se derrumbó formando una caldera.
A su alrededor hay todo un complejo geotermal, con curiosos edificios (y por supuesto con el asqueroso olor a huevo podrido), y un montón de fumarolas humeantes, pero quizá lo más característico haya sido encontrarnos una ducha de agua caliente en medio de la nada, y como no, un reto para mi señor marido, que se ha dado una ducha en pelotas en medio de la nada (por si hay menores ponemos la foto antes de darse la ducha en bolas jejejeje).
Terminado el día, hemos ido a buscar sitio para pasar noche, y hemos tenido muy mala pata con algún que otro camping, lo que ha hecho que casi a las 12 de la noche estemos sin cenar, y sin plan organizado para el día siguiente.
Así que dicho esto, nos ponemos a hacer los deberes!!!
Besos a todos!
Nita&xOUe.
Anita me hace gracia que tu marido: charco que ve, charco que se mete. Esté muy helada o caliente el agua; huela a mar o a huevo podrido: allí está él chapuzando como un niño, jejejejeje.
ResponderEliminarQue sigáis teniendo un estupendo viaje.
Abrazos.
Que razón tienes! Jajajja
EliminarXxxxxxxx
ResponderEliminar